Jesús de Nazaret y el Reino de la Verdad

21.99 IVA incluido

JESÚS DE NAZARET Y EL REINO DE LA VERDAD: UN ENSAYO HERÉTICO

GUILLERMO DE MIGUEL AMIEVA

El autor inicia una búsqueda sincera y reflexiva en torno a la verdad de Jesús, de ahí el título JESÚS DE NAZARET Y EL REINO DE LA VERDAD. Para Guillermo de Miguel Amieva, el espacio temporal donde se desenvuelve el reino de Jesús es allí donde tiene ubicuidad la verdad. A pesar de la dificultad de la búsqueda –¿quién sabe a ciencia cierta quién fue realmente Jesús–, el ensayista apuesta por un Jesús que no es hijo de dios, que no resucita, pero al que reconoce y admira. El Jesús de Guillermo de Miguel, el cual solo se vierte como una propuesta, es un hombre judío, arraigado en la tradición del Israel del siglo I, pero es al tiempo una gran iniciado que ha aprendido y mejorado la gran tradición oculta de la humanidad.

Descripción

SOBRE GUILLERMO DE MIGUEL AMIEVA (AUTORES CONTEMPORÁNEOS)

Guillermo de Miguel Amieva

Natural de Zaragoza (España), de origen materno asturiano (Llanes) y paterno palentino (Alar del Rey). Reside en Palencia, ciudad donde ejerce la abogacía. Ha desarrollado una intensa vida literaria y periodística. Colabora habitualmente como articulista literario en El Norte de Castilla. En su día, colaboró en los semanarios Carrión, Palencia 7 y Los Vocceos, así cómo en El Oriente de Asturias, uno de los más antiguos de España (1868). Poeta habitual de la ciudad, cultiva todos los géneros literarios. Es autor del ensayo sobre el mundo jurídico El alma de la defensa y de los ensayos masónicos La Iniciación de Mowgli, Viaje masónico a bordo del Nautilus, En torno al mandil y Déjame que te cuente, así como de la novela del género negro El plano de obra.

 

Obra escrita por Guillermo de Miguel Amieva durante el tiempo de la pandemia que ha asolado el planeta en este año del dos mil veinte, y que al autor le ha confinado en su propio interior espiritual para devolvernos luego una digresión en torno a Jesús de Nazaret, la cual no se pretende como verdad ni tamopoco como verdadera, pero en la que convergen las perspectivas históricas, rabínicas, cristianas, científicas, cinematográficas y las personales de Guillermo de Miguel, junto con un capítulo aparte que recolecta la visión que de Jesús se tiene en redes sociales. Jesús de Nazaret, como personaje esencial en la historia de la humanidad, principalmente de Occidente, nos muestra todas sus caras en este tan original como poliédrico ensayo que bebe de muchas fuentes y, fundamentalmente de dos reconocidas personalidades religiosas como son el Papa emérito Benedicto XVI, autor de LA VIDA DE JESÚS y el rabino norteamericano Jacob Neusner, autor del ensayo UN RABINO HABLA CON JESÚS. El autor inicia una búsqueda sincera y reflexiva en torno a la verdad de Jesús, de ahí el título JESÚS DE NAZARET Y EL REINO DE LA VERDAD. Para Guillermo de Miguel Amieva, el espacio temporal donde se desenvuelve el reino de Jesús es allí donde tiene ubicuidad la verdad. A pesar de la dificultad de la búsqueda –¿quién sabe a ciencia cierta quién fue realmente Jesús–, el ensayista apuesta por un Jesús que no es hijo de dios, que no resucita, pero al que reconoce y admira. El Jesús de Guillermo de Miguel, el cual solo se vierte como una propuesta, es un hombre judío, arraigado en la tradición del Israel del siglo I, pero es al tiempo una gran iniciado que ha aprendido y mejorado la gran tradición oculta de la humanidad. Mejora la Torá y mejora el rito, y su grandenza radica en ser fondo y forma, doctrina y rito, símbolo y verdad. En Jesús se culmina un proceso de elaboración espiritual que, a juicio del autor, se guisa en las calderas espirituales de los esenios y más concretamente de los esenios nazarenos. Frente al Cristo evangélico, valorado como un mito de singular relevancia para la construcción de la civilización occidental, el ensayo enfrenta lo histórico, es decir, el rabino – quizás esenio, o quizás fariseo–, frente al mito que nace de los evangelios. El autor remarca la importancia de la pasión de Jesús como elemento verdaderamente diferenciador del personaje, resalta la atracción sensual que le provoca la belleza y la armonía del nazareno, escribe rayando en el amor vibrante, pero prescinde de la resurrección. En el Jesús de Guillermo de Miguel, la resurrección pierde fuerza frente a la realidad del hombre histórico incardinado en el contexto de una tradición que se recibe, se aprende, se mejora, y, lo que es más importante, se pone en práctica hasta el último extremo. El valor ético de Jesús es incontestable, lo es también su belleza, su sabiduría, pero, para el autor, Jesús es judío, pertenece a la tradición judía y se abre al mundo rompiendo los clichés sociales y políticos del pueblo de Israel. Es un líder aperturista e inteligente que quiere dar y hacer partícipes a todos de una Torá que el mejora ostensiblemente.No obstante, para Guillermo de Miguel, a pesar de la realidad histórica de Jesús, todos los Jesús son trascendentes e importan y, desde luego, importa y mucho el Cristo evangélico que cabalga por la Edad Media europea fundando una nueva civilización. Finalmente, el autor apuesta por la recuperación del Jesús judío y la desmitificación del Jesús evangélico. El cristianismo, no dejaría de ser judaísmo, pero el judaísmo, a la vez, no dejaría de constituir una forma tradicional más de exponer la verdad espitual nacida mucho antes en otras culturas y civilizaciones, la cual habría venido tomando muchas formas y nombres. Jesús, el último de los grandes iniciados de la historia, sería luego el primero. El primero que llego al reino de la verdad, de ahí su primogenitura.

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